El libro “Piedra de toque” cumple 15 años

Por Dr. Uvencio Blanco



-El ajedrez y el dominó son juegos muy antiguos; el primero probablemente tuvo su origen en Egipto hace unos 1500 años a.C; mientras que el dominó lo tuvo en la China de hace unos 1120 años a.C.

-El ajedrez, al igual que el dominó, son juegos de mesa, devenidos en deportes.

-El ajedrez y el dominó siendo juegos de tipo intelectual, mucho tienen qué aportar a la educación.

Uno de los juegos más practicados en la península Ibérica, el Caribe, centro y sur américa es el dominó; una actividad social que está adquiriendo rango de deporte en muchos países del mundo.

El dominó es juego de mesa en el que participan dos o más jugadores llamados dominocistas (generalmente distribuidos en dos parejas), en el que se utilizan 28 fichas rectangulares y planas llamadas piedras, que pueden ser de marfil, hueso, resina, plástico o madera.

Cada una de estas fichas lleva marcadas pintas de uno a seis puntos, o no llevar ninguno. Cada jugador pone por turno una piedra que tenga número igual en uno de sus cuadrados al de cualquiera de los dos que están en los extremos de la línea de las ya jugadas y gana la pareja que primero coloca todas las suyas, aquella que se queda con menos puntos, si se cierra el juego o aquella que primero alcanza la puntuación establecida en las condiciones de juego.

El dominó, al igual que el ajedrez, son juegos de mesa, de tipo intelectual que con el devenir del tiempo, su experiencia y distribución geográfica se convirtieron en deporte.

A través de los llamados “juegos de la mente” en Venezuela se iniciaron hacia 2006 algunos proyectos cuyo objeto era que estas dos actividades ingresaran a la escuela, en apoyo de asignaturas como la matemática, el dibujo, etc.

Así mismo, el ajedrez y el dominó son juegos muy antiguos; por ejemplo ajedrez pudo tener su origen en Egipto unos 1500 años a.C; mientras que el dominó tiene por origen probable, la China de hace unos 1.120 años a.C.

Precisamente por estos días se está cumpliendo los primeros 15 años del lanzamiento del libro “Piedra de toque” (Blanco, U. 2014). La misma fue presentada ante la Asamblea General del Congreso Internacional de Dominó celebrada en la ciudad de Barcelona, España ese mismo 2004, como propuesta metodológica orientada hacia la enseñanza y entrenamiento del Dominó.

En dicha propuesta consideramos al Dominó como un deporte y decimos deporte, porque esta milenaria actividad se ha ganado el derecho a ocupar un sitial en el mundo deportivo contemporáneo. En este sentido, debemos saber que el Dominó comparte, con otras actividades reconocidas por el Comité Olímpico Internacional (COI), características propias de la naturaleza deportiva. Sin embargo debemos reconocer que, al inicio del S. XXI, al deporte del Dominó le queda un largo camino para estructurar una organización internacional con 100 o más federaciones nacionales afiliadas, representantes de los cinco continentes.

Por ello estimábamos que para facilitar el acceso a esta meta, debemos promover la difusión del Dominó a través de un aliado indispensable: la educación. Para un verdadero crecimiento cuantitativo y cualitativo se hacen necesarios novedosos programas de formación de docentes, instructores, entrenadores, técnicos y dirigentes que, convencidos de las bondades de esta actividad, se aboquen enérgica y organizadamente a optimizar su nivel cultural y técnico en el campo del Dominó y de las nuevas tendencias educativas que recorren al mundo de hoy.

Es por ello que estimamos necesario comprender que la enseñanza, el estudio y la práctica del dominó –al igual que el ajedrez- pueden estar contenidos a un sistema. Un sistema en el cual están integrados todos aquellos componentes que gravitan en este juego y que, coordinada y sinérgicamente, pueden allanar el camino a la calidad y maestría en dichas disciplinas.

Entonces “Piedra de toque” presentó para la consideración de la Asamblea General del Congreso de Barcelona, una metodología para la enseñanza del Dominó. La misma proponía coadyuvar a logro de estos fines porque su concepción se ajusta a un formato moderno, confiable y de fácil acceso.

Se trata de una propuesta pedagógica que ofrece un modelo formal para el trabajo de instrucción dominocística y se considera válido porque: resuelve una necesidad didáctica especial, incorpora elementos de la teoría del desarrollo cognoscitivo a situaciones instruccionales y de entrenamiento en el Dominó, exhibe un enfoque sistémico del proceso de enseñanza-aprendizaje, define el perfil del alumno y el docente en tanto elementos principales del proceso, influye decisivamente sobre los métodos tradicionales de enseñanza y promoción del Dominó, es una aplicación directa de las nuevas tendencias de la tecnología instruccional, al desarrollo de metodologías más factibles, eficientes y económicas y es innovador, al sugerir un sistema de evaluación global (alumno, docente y demás elementos del currículo); en tanto proceso continuo, formativo, acumulativo, científico, práctico y sencillo.

Con fecha 19 de agosto de 2004 recibimos una comunicación del entonces presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FID), el señor Eduard Petreñas en la cual puntualizaba que: según opinión del Congreso de Barcelona, la obra “Piedra de toque”, … se convierte en Metodología oficial la FID, para la enseñanza y entrenamiento del dominó en sus federaciones nacionales afiliadas …”

Vale señalar que, 9 años antes, la Asamblea General de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) reunida en Paris – Francia, declaraba el libro “Sistema Instruccional” de Ajedrez (Blanco, U. 1991), como “Metodología oficial para la enseñanza del ajedrez en las escuelas”

En tanto su autor, he considerado un honor que dos federaciones internacionales de deportes intelectuales como el ajedrez y el dominó reconozcan el aporte que estas obras pudieran brindar en el avance de tales disciplinas.