Resumen de una investigación sobre ajedrez y género hecha en Brasil

Por Dr. Uvencio Blanco Hernández



María Isabel Trivilin

 

Cada dia se incrementa el número de personas que se incorporan a la práctica deportiva; em particular, las generaciones más jóvenes. Y la mayoría de ellas lo hacen de espalda a los estereótipos sociales relacionados com esta actividad; por ejemplo, el género.

Hay quienes todavia siguen classificando a los deportes como deportes “de o para hombres” y deportes “de o para mujeres”.

En este sentido, María Isabel Trivilin, una joven brasileña de Maringá, ciudad del estado de Paraná en Brasil, ha publicado un trabajo titulado “Género y ajedrez: la posición de las mujeres en el mundo del ajedrez” del cual presentamos un resumen.

Maria Isabel Trivilin Maringá (BRA, 1998). Tiene formación media y técnica en Informática de la Universidad Tecnológica Federal de Paraná (UTFPR-CM) y estudiante de pregrado en Ciencias Sociales de la Universidad Estatal de Maringá (UEM).

Con investigaciones en el campo de la antropología y la sociología del deporte, vinculadas al Programa de Iniciación Científica (PIC / CNPq). También fue becaria del Programa Nacional de Cooperación Académica (PROCAD) con estudios relacionados con la participación política en Brasil y, aún en la UTFPR, del Programa Institucional de Becas de Iniciación Científica para la Enseñanza Media (PIBIC-EM).

 

Género y ajedrez: la posición de las mujeres en el mundo del ajedrez

María Isabel Trivilin

Universidad Estatal de Maringá – UEM

         Con el propósito de analizar las relaciones sociales de género y las desigualdades presentes en el universo ajedrecístico, así como la posición que ocupan las mujeres en competencias de esta naturaleza, surge esta investigación. Además de este objetivo general, se pretende explorar el entorno deportivo como campo de análisis de la práctica social y construcción de las feminidades y masculinidades.

La investigación cuantitativa y cualitativa utilizó referencias construidas a partir de instrumentos de investigación como el estudio bibliográfico y documental, la observación y la grabación en diarios de campo, entrevistas, cuestionarios, formularios, datos audiovisuales y publicaciones en revistas. Después de un encuentro literario, la etnografía se acercó a este universo a través del análisis de un torneo deportivo profesional y otras competiciones de aficionados, con el fin de recoger datos e información sobre la diferencia de participación y rendimiento entre los géneros, e investigar los comportamientos de un entorno en su mayoría masculino y el lugar de las mujeres. Además, también cuenta con entrevistas y análisis biográficos de cuatro destacados maestros de ajedrez de ambos sexos, con el fin de entender las diferentes posiciones que se les atribuyen y las dificultades que enfrentan para sus diferentes condiciones sociales.

 

Entendiendo que el deporte pasa por un proceso de generación que le da una identidad más masculina o femenina -que influye en el juicio de los atletas que lo practican, especialmente los que se oponen al predominante en el campo-, lo destacamos:

1) en los físicos hay una identificación más clara de estas fronteras, debido a que   se considera que, por naturaleza, los hombres deben dedicarse a deportes que   requieren más fuerza y movimientos violentos y,

2) en aquellos que no necesitan usar la fuerza física, las mujeres se adaptarían teóricamente mejor, ya que en estos deportes pueden exhibir su docilidad, sensibilidad, suavidad de movimientos y fragilidad, principalmente en función de la reproducción.

Sin embargo, cuando se habla de feminidad, se entiende no sólo la cuestión física, sino también la emocional y la racional de la misma manera: las cuestiones de género se desencadenan exactamente porque existen valoraciones subjetivas sobre las limitaciones y diferencias emocionales, racionales, de equilibrio y de otro tipo. que presenta el ajedrez como un campo de investigación fructífero.

En este sentido, tratar el deporte no sólo como una práctica amateur y una fuente de ocio -que tiene gran importancia para su popularización y captación de nuevos atletas- aporta otra dimensión sobre la cuestión del género, ya que la propia profesionalización de los atletas trasciende la noción generalizadora de que entiende la práctica de las competiciones como propia del ethos masculino y la mayor participación de las mujeres en estos espacios puede contribuir a cambiar esta realidad. Ser un profesional aún en este deporte intelectual, como se observó, no depende sólo de la calificación del atleta, de su esfuerzo, sino de cuestiones como la transmisión de conocimientos, que pueden ser percibidos como herencia familiar; la condición económica; de la tradición; la ubicación geográfica y otras que influyen en este camino.

En resumen, los datos muestran una gran diferencia, actualmente, de participación de hombres y mujeres en el campo del ajedrez profesional, y en consecuencia, en sus resultados. Cuestionando los argumentos de que tales diferencias apuntan a una supuesta inferioridad femenina, de razones innatas y biológicas, con respecto no sólo a las habilidades físicas, sino también a las intelectuales y emocionales, buscamos investigar la relación de esta realidad con las diferencias sociales y los comportamientos que son asimilados e impuestos a cada género por nuestra sociedad.

Si entrar en estos espacios ocupados mayoritariamente por hombres sigue constituyendo un gran reto para las mujeres, estudiarlo con el fin de comprender cómo las relaciones sociales de género y sus más variadas constituciones espaciales, sociales/deportivas y culturales se establecen en este deporte, así como un campo de análisis y construcción de estas desigualdades, puede ser una herramienta útil en un intento de crear un entorno deportivo más democrático, libre y abierto a la participación femenina.