¿Será el ajedrez + la matemática la ecuación que mejore el éxito académico en nuestras escuelas? (I)

Por Dr. Uvencio Blanco Hernández



La escuela trata de buscar recursos y estrategias didácticas que no solo motiven a los alumnos, sino que propicien su aprendizaje significativo. Uno de estos recursos es el juego matemático que tiene un gran valor como herramienta didáctica si ayuda al desarrollo de hábitos y actitudes positivas frentes al trabajo escolar a capacitar a los alumnos para enfrentarse a situaciones no previstas (Carrillo y Germán, 1998).

Los juegos y las matemáticas tienen muchos rasgos en común, en cuanto a su finalidad formativa. Pueden favorecer en que los alumnos se inicien en técnicas intelectuales, estimulen su pensamiento deductivo, potencien su razonamiento lógico y desarrollen las estrategias de pensamiento (Gairín y Corbalán, 1988).

Así mismo y tal como lo afirma en su tesis de grado Bravo Sáenz (2015), “Los valores educativos de los juegos matemáticos que justifiquen su incorporación al aula, se vinculan al desarrollo de las capacidades intelectuales, al fomento de las relaciones sociales y a su carácter motivador”

En mi opinión es fundamental que los distintos ministerios de educación del mundo, conjuntamente con sus federaciones nacionales de ajedrez y conjuntamente con la Comisión de Educación FIDE, generen nuevas conferencias, talleres y programas orientados a la promoción una actitud más reflexiva que permita encontrar alternativas a la resolución de problemas, académicos, escolares y cotidianos a partir de la formulación argumentos lógicos derivados de la matemática.

Entre los juegos asociados con la matemática y sobre el cual existen innumerables experimentos educativos, está el ajedrez; el llamado Drosophila de las ciencias cognitivas.

Por ejemplo, en una investigación titulada “Your move: The effect of chess on mathematics test scores” (Tu turno: El efecto del ajedrez en los resultados de los exámenes de matemáticas), desarrollada por Michael Rosholm, Mai Bjørnskov Mikkelsen, Kamilla Gumede en 2017, estos investigadores sugieren la importancia que tienen los factores cognitivos y no cognitivos, en el éxito académico de los estudiantes. Al respecto, consideran que: “En la literatura internacional, recientemente se ha pasado a centrar la atención en factores no cognitivos al buscar explicaciones para el fracaso escolar. Factores como las emociones, la personalidad, los problemas de comportamiento y la falta de autocontrol se presentan cada vez más como explicaciones [2-11]. Un reciente estudio longitudinal [12] es de particular interés a este respecto. En él se examinaron los datos de 4.600 estudiantes de enseñanza media de 24 escuelas diferentes y se determinó que, si bien los grados anteriores y el rendimiento normalizado eran los factores predictivos más fuertes del promedio de calificaciones de la escuela secundaria (GPA), los factores psicosociales y de comportamiento (por ejemplo, “Saltarse la clase”, “Disciplina académica” y “Compromiso con la escuela”) también eran predictores significativos del GPA. Los resultados sugieren que no deben descuidarse los factores no cognitivos si el propósito es mejorar el rendimiento académico. Las pruebas presentadas anteriormente señalan la importancia de los factores tanto cognitivos como no cognitivos para lograr el éxito educativo”.

Añadiendo luego, que “la enseñanza del ajedrez a los niños puede ayudarles a adquirir habilidades cognitivas, incluidas las matemáticas, tanto directamente como indirectamente a través de factores no cognitivos”.

Efectivamente, entre el ajedrez como juego y la matemática, en tanto disciplina académica, se puede observar una serie de interacciones interesantes desde el punto de vista pedagógico. En general hay consenso respecto a que ambos dominios son próximos; estimulan el desarrollo del pensamiento lógico, la creatividad, ejercitan la memoria, la concentración, la toma de decisiones, incrementan la intuición y la resolución de problemas. En una palabra, el ajedrez es una herramienta importante en la escuela por sus múltiples aplicaciones y beneficios derivados.

Al respecto y en el amplio en el marco de la referida literatura, quiero citar otro ejemplo y al cual me he referido en otras oportuniaddes; me refiero a la obra “Across board: the mathematics of chessboard problems” de John J. Atkins (Princeton University Press, 2004).

Dicho texto, en palabras de su revisor de la Universidad Complutense de Madrid (2012), “…es, sin duda, la exposición, mejor y novedosa, de la interconexión entre matemáticas divertidas y recreativas y los problemas interesantes en el tablero de ajedrez.

Estoy seguro que tendrá un gran uso para los estudiantes de teoría de grafos, geometría, topología y matemáticas, en general, y cautivará a los docentes, instructores, entusiastas del ajedrez, devotos de puzles, y de todos aquellos que intervienen en las matemáticas divertidas y recreativas”.

Aquí quiero reconocer que, aunque mi desempeño profesional no ha estado asociado al campo de la matemática, observo que su contenido es innovador y de gran interés académico y práctico; algo que le. ha facilitado ser un texto altamente recomendado.
… continuará …

Por: Dr. Uvencio Blanco Hernández (VEN). Consejero. Comisión EDU FIDE. Editor Página Facebook Chess In Education FID